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China seguirá apostando por el crecimiento

El presidente chino, Xi Jinping, inauguró hoy el XIX Congreso del Partido Comunista de China (PCCh) en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín. Con un discurso que se extendió por tres horas y media —uno de los más largos que se recuerdan—, ante un auditorio de 2.300 delegados del partido, el gobernante desplegó una visión confiada en la prosperidad del país y aseguró que China “se erguirá entre todas las naciones del mundo” en 2050, remarcando repetidamente la necesidad de que se mantenga el régimen político actual —“una dictadura democrática popular”— y las reformas económicas ya iniciadas.
Aunque el discurso estuvo cargado de grandes objetivos en lo económico, no hubo muchas especificaciones sobre el detalle de los pasos que vienen. Mencionó, eso sí, que el país relajará el acceso del capital extranjero para seguir atrayendo inversiones, remarcará su intención de fomentar el desarrollo del sector de servicios y apostará por las nuevas tecnologías y la innovación, al tiempo que fortalecerá las empresas estatales. Todos, mensajes que eran ya esperados por el mercado.
Xi Jinping anunció además que China ya está a punto de lograr la “sociedad moderadamente próspera” que fue el gran objetivo del anterior secretario general y presidente, Hu Jintao. Y dijo que tras esto habrá dos nuevas etapas: una entre 2020 y 2035 en la que el país “ocupará un lugar en las primeras filas de los países” y otra que se extenderá hasta 2050 tras lo cual el país se ubicará a la cabeza mundial.
Para lograrlo, prometió una China abierta a la economía mundial —“el enclaustramiento conduce al atraso”, afirmó— y dijo que el país está plenamente comprometido en hacer frente al cambio climático, en lo que muchos consideraron una alusión indirecta a la política de “Estados Unidos primero”; del presidente Donald Trump. “Ningún país puede abordar por sí solo los muchos desafíos que enfrenta la humanidad, ningún país puede permitirse el lujo de retirarse al auto aislamiento”, recalcó.
La importancia de este encuentro, es que pondrá a prueba el liderazgo político de Xi Jinping, pues se espera que con la renovación de representantes del politburó, principal instancia del partido, ingresen integrantes más proclives a sus reformas.
China es hoy el principal socio comercial de Chile. Representa más de un cuarto del total de nuestro intercambio comercial, con exportaciones que en 2016 superaron los US$ 17.000 millones y de ellas el 70% corresponde a envíos de cobre. Por lo tanto, todo lo que pase en el gigante terminará de todos modos afectando a nuestro país. Por ahora, las señales apuntan a que el país asiático seguirá consumiendo metal rojo, por lo que el intercambio comercial a lo menos se mantendría en términos positivos.
“Este Congreso es relevante, porque las señales que se están enviando desde China apuntan a que van a seguir trabajando por el crecimiento económico del país. Decir eso desde China para el resto del mundo es como decir ‘empecemos a invertir en grandes proyectos'”, describe Patricia Muñoz, académica del departamento de Ingeniería en Minas de la Usach, como un primer apronte de la información que comenzó a emanar desde China ayer.
En lo inmediato, desde Sonami, el gerente de estudios, Alvaro Merino, plantea que tras el Congreso “debiera tender a moderarse el relevante incremento del precio del cobre observado en lo que va del año”, pues se dice que podría estar influido por especulaciones del mercado a la espera de anuncios desde China. No obstante, Cochilco volvió a elevar hoy sus proyecciones para el precio del metal.

Tres factores de crecimiento

En mayo de 2015, Pekín lanzó un agresivo plan de crecimiento que llamó “Hecho en China 2025”, que apuntaba a la capacidad del país de ser autosuficiente en áreas tan diversas como aviones, trenes de alta velocidad, chips de computadores y robots. Todo en apenas siete años. La idea del máximo líder chino, el presidente y secretario general del Partido Comunista Xi Jinping, era transformar completamente el rumbo de la economía china —la segunda más grande del mundo, detrás de Estados Unidos—, llevándola de un modelo exportador a uno enfocado en el consumo interno, en un mercado de casi 1.400 millones de personas.
En lo que respecta a Chile, por lo menos 3 factores indicarían que en esta nueva etapa de crecimiento Chino, la relación comercial con Chile seguirá estable y en crecimiento.
1. Gran consumidor de cobre. A pesar de que los cambios económicos pudieran interpretarse negativamente en el uso de recursos naturales como el cobre, pues China también lo produce internamente, “al final el crecimiento de la economía china es tan grande, que incluso si se impusieran cambios adversos, la transición sería muy lenta. Hace 2 años se decía que se había acabado el súper ciclo del cobre y ahora estamos hablando que de nuevo será un insumo principal”, reflexiona Gonzalo Jiménez, analista de selección de activos de BCI Asset Management. El país consume hoy prácticamente la mitad de los 5,5 millones de toneladas que produce Chile, lo que debería mantenerse.
2. Pendiente el impulso de la infraestructura. El mismo gobierno chino describió ayer que la urbanización del país llegó al 57,35% en 2016, lo que prácticamente deja pendiente un largo trabajo de urbanizar el resto del territorio, apuesta que debería extenderse por varios años. Eso supone consumo de cobre para carreteras, desarrollo eléctrico y viviendas, entre varios otros usos.
3. Boom de autos eléctricos favorece. Uno de los cambios que se ya se han visto bajo la conducción de Xi, publica The New York Times, es que actualmente China ya es el mayor fabricante y vendedor mundial de automóviles eléctricos. Se espera que los chinos adquieran al menos 300 mil de ellos este año, tres veces el número que se espera se venda en Estados Unidos.
Se espera que para 2018, llegue a 407 mil y en 2019 a 814 mil (como comparación, para 2019 se espera que en todo el mundo se vendan 602 mil unidades). Chile, mira con buenos ojos este desarrollo. El presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals, Ivan Arriagada, dijo hace unos días que “un auto eléctrico utiliza, en promedio, 4 o 5 veces más cobre que uno convencional”.

Crecimiento con dudas

En los últimos dos años China bajó su crecimiento del PIB de la barrera del 7%, lo que no se había visto desde la década de los 80. El país creció 6,9% en 2015 y 6,7% en 2016.
Este año, el primer semestre ya exhibió un 6,9% y el propio Banco Central chino proyectó esta semana un 7% para la segunda parte del año, lo que acrecentó el precio del cobre en las últimas semanas, que tocó sus máximos en tres años.

“Al final el crecimiento de China es tan grande, que incluso si se impusieran cambios adversos, la transición sería muy lenta”, Gonzalo Jiménez BCI.

“Las señales que están mandando es que van a seguir trabajando por el crecimiento económico del país”, Patricia Muñoz, UACH.

“Es relevante porque podría significar la consolidación del poder político de Xi Jinping”, Jorge Sahd, CEIUC.

 

Fuente: La Segunda

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