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Enfrentar efectos de la guerra comercial con mayor inversión

Los economistas afirman que el Gobierno podría enfrentar los efectos de la guerra comercial aplicando una mayor inversión de infraestuctura y conectividad para un conflicto en el que no se vislumbra una rápida solución.

El Ejecutivo reconoció que la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China afecta el avance de la economía a nivel local, algo que se notó en julio con la caída de las exportaciones.

En tanto, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, le pidió a unas religiosas de un hogar de adultos mayores que rezaran por el fin de la guerra comercial, lo cual generó controversia y cuestionamientos en la oposición por el manejo económico, recordando que el propio Larraín afirmó que “el grueso del partido se juega en casa”.

El extesorero general de la República, Hernán Frigolett, señaló que las medidas deben apuntar a la política fiscal, con una mayor inversión en materia de infraestructura y conectividad.

“Las políticas económicas son las herramientas de las que dispone un país para enfrentar situaciones de entorno externo complicados como el que estamos viviendo, si no se dan los pasos en este presupuesto, el ministro de Hacienda efectivamente se está tomando en cuenta su propio consejo de rezar”, sostuvo.

Para el académico de la Universidad Gabriela Mistral, Erik Haindl, las metas en cuanto a déficit fiscal y deuda pública para este añosa, reducen el espacio de acción.

Sin embargo, a su juicio una política monetaria más expansiva del Banco Central serviría para apuntalar la economía, lo que se suma a un despeje de incertidumbres en materia de inversión, con la reforma tributaria.

“Si logra salir la reforma tributaria con reintegración y un poco más de estimulo a la inversión, el aumento en la inversión debería volver a generar un poco de economía y eso ayudaría mucho”, aseguró.

En conversación con La Radio, el ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, abordó la comentada frase del titular de Hacienda y reconoció que la guerra comercial entre Estados Unidos y China afecta el avance de la actividad local.

“Yo no distraería al todopoderoso con un tema tan mundano, no estamos viviendo una situación fácil. Está llegando viento en contra del resto del mundo y eso nos hace mas difícil avanzar, pero yo creo que vamos a tener un segundo semestre mejor que el primero”, explicó.

Sin embargo, el horizonte no se ve auspicioso para una pronta solución del conflicto. Así lo planteó el director del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica, Jorge Sahd.

“Es poco probable que haya un término a la guerra comercial porque hay una situación de rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China por quien va a tener el poder dominante, económico y político a nivel mundial”, detalló.

Según datos del Banco Central, en julio la balanza comercial registró un saldo negativo de 29 millones de dólares.

Las exportaciones totales del país alcanzaron los 5.770 millones de dólares, una caída de 4,9% respecto a igual periodo del año pasado. Sólo los envíos de cobre cayeron un 10%.

Las importaciones en tanto, aumentaron un 0,5% y llegaron a los 5.799 millones de la moneda norteamericana.

El ministro de Minería, Baldo Prokurica, responsabilizó al conflicto entre Estados Unidos y China, y la menor producción a nivel local como las razones detrás de las cifras.

“Estamos frente a una guerra comercial que ha terminado haciéndonos un daño tremendo y además de eso porque la huelga de Chuquicamata y algunos otros elementos de la naturaleza como el aluvión afectó a dos o tres empresas que son de la gran minería y eso bajó la producción, declaró el secretario de Estado.

La balanza comercial en julio registró su primer saldo negativo desde octubre del año pasado.