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Diplomacia de las vacunas

Las vacunas contra el coronavirus se están convirtiendo en la nueva moneda de cambio en el mundo. Estados Unidos cedió 2,7 millones de dosis a México con el fin de que este país controle la inmigración por pasos irregulares en su frontera con Guatemala. “Hay quien me pregunta: ‘bueno, ¿y a cambio de qué es?’. Porque cada vez que hay un acuerdo con Estados Unidos, o con otros países, siempre sale esa misma pregunta, hasta cierto punto es lógica, es lo razonable. Yo lo que diría es: ‘Mire, estamos tratando de construir una mejor relación entre Estados Unidos y México muy cercana… La prioridad de México ahora son las vacunas“, dijo el viernes el canciller mexicano Marcelo Ebrars Casaubon.

La donación de vacunas no es exclusiva de Estados Unidos y otras potencias mundiales.

Chile cedió más de 20 mil dosis a Ecuador y Paraguay, para su personal sanitario. Sobre el acuerdo, que se concretó en el marco de Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur), se desconocen mayores detalles. El Presidente Sebastián Piñera aclaró, no obstante, que “estos aportes solidarios no alteran nuestro Programa de Vacunación, el que nos permitirá llegar a toda la población de riesgo en marzo y objetivo en junio”.

El analista Juan Pablo Toro, director de Athenalab, interpreta la acción del Gobierno como “una oportunidad de tener una diplomacia activa y solidaria” con el fin de generar y reforzar “amistades, simpatías y lealtades hacia el futuro”. Lo resume en una frase: “En los momentos críticos es que se prueban las amistades, las voluntades, y estamos viviendo un momento crítico”.

Francisco Urdinez, investigador asociado del Centro de Estudios Internacionales Universidad Católica, agrega que la intención de la donación está en consolidar el liderazgo de La Moneda en el foro regional. “Si bien Chile podría utilizar las vacunas con fines geopolíticos como donar a Bolivia, y utilizar eso para negociar cuestiones fronterizas, la decisión de donar a Paraguay y Ecuador tuvo que ver con fortalecer su rol en Prosur”, señala.

El académico indica que el país quiere asumir un rol protagónico en la región. “Estos países vienen muy atrasados en las vacunaciones. Paraguay no tenía si quiera su primera línea vacunada en parte, y es un caso interesante, porque al reconocer a Taiwán se le ha complicado enormemente acceder a las vacunas chinas, que son las que más fácilmente se han conseguido en el mercado. Por ser un país pequeño, y seguramente haber entrado tarde a buscar las vacunas en el mercado internacional, tampoco se pudo asegurar dosis de la rusa ni de las europeas. Se encontró entonces sin vacunas con un vecino Brasil que está en una crisis tremenda, y puede generarle un problema de salud”, detalla.

Los analistas señalan que este liderazgo puede contribuir a rescatar su imagen internacional de Chile, la que fue afectada por las manifestaciones antigubernamentales ocurridas el 18 de octubre de 2019 en adelante. Toro explica que el severo cuestionamiento al modelo chileno pierde fuerza con el éxito de la vacunación: “El resultado del plan de vacunación prueba que cuando hay crisis, primero que nada, existe Estado“.

El director de Athenalab acota que el calendario se logró implementar gracias al servicio de salud pública. “Quizás no es tan perfecto, pero tampoco tan malo como se creía, porque es capaz de dar estos resultados en tan corto plazo. Por otro lado, hay un Gobierno capaz de reaccionar en medio de un estallido social, cuando se suma además una pandemia de la que nadie tiene conocimiento ni sabe hacia dónde va a ir, y actúa de forma preventiva: dotándose de vacunas, firmando convenios. Esto ayuda a la imagen de Chile, rescata su credibilidad e imagen, que se pudo ver dañada, y demuestra que es un país donde las cosas pueden funcionar”, concluye.

La influencia china y rusa en América Latina

La administración de Joe Biden también donó vacunas de AstraZeneca al gobierno de Justin Trudeau. Para Toro esta ayuda tiene como fin una oportunidad para estrechar lazos. “Estos países tienen bastantes acuerdos de cooperación, complementación, y son vecinos muy similares y cooperativos. Es la oportunidad de Biden de acercarse de nuevo a Canadá, que se vio un poco ignorada durante el mandato de Donald Trump“, explica a El Líbero. Canadá, junto con Gran Bretaña, es uno de los socios más cercanos de EE.UU.

Las vacunas impulsan la diplomacia de China, Rusia e India sobre países en vías de desarrollo. En América Latina, la Sputnik V llegó a Argentina, Nicaragua, Venezuela, México, entre otras naciones. Sin embargo, su distribución no es masiva. Buenos Aires recibió el a fines de la semana un cargamento de 330.000 dosis de la vacuna rusa, lo cual alcanzaría para tres días. “Nuestros proveedores han tenido dificultades para escalar la producción y no han podido entregar en el tiempo que habían previsto; y la verdad es que incluso los países más ricos han tenido negociaciones y tensiones con los proveedores“, justificó el Presidente Alberto Fernández, el jueves, los demorados envíos.

Una mayor presencia tienen las fórmulas chinas. CoronaVac, elaborada por el laboratorio Sinovac, posibilitó un exitoso calendario de inmunización en Chile -de hecho ayer llagaron otras 2 millones de dosis-; mientras que las vacunas de Sinopharm cobran relevancia como otra alternativa en la región. Sobre el rol de Beijing en la distribución de dosis, Toro considera que existe una necesidad de “asumir alguna responsabilidad y expresar la solidaridad en momentos críticos, pero también de ratificar y mostrar influencia“.

La administración de Trump llevó al límite la confrontación con el gigante asiático. China, ahora, actúa con distintos objetivos. “Ayuda a paliar una crisis, genera lealtades, comparte capacidades. La verdad es que puede haber varios objetivos que se pueden cumplir de forma simultánea”, explica Toro.

Urdinez piensa que se está configurando una diplomacia de las vacunas, principalmente, porque las empresas compiten entre sí por ganar mercados. En esta carrera juega un rol central, además del precio de la dosis, la rapidez con la cual cada laboratorio puede proveer las vacunas prometidas. “Hasta ahora la más rápida ha sido Sinovac. De hecho, los países que tienen contratos con otros laboratorios, Argentina, por ejemplo, principalmente con Sputnik V, están esperando y las vacunas llegan en menores cantidades; por lo cual están más atrasados”, señala.

Un estudio de la Universidad de Duke prevé que no habrá suficientes vacunas para cubrir a la población mundial hasta 2023 y 2024. Esto, sin contar con los efectos de las nuevas cepas del Covid-19, lo cual puede suponer dificultades. “¿En qué se da la diplomacia de las vacunas? En que los países compiten por una oferta que es escasa, y no solo basta con tener el dinero para comprar esas vacunas, sino que hay que tener un cuerpo diplomático muy inteligente, muy activo, para que se garantice que los laboratorios van a dar prioridad a un país sobre otro”, afirma Urdinez.

Fuente: El Libero