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Aplazar elecciones: la evidencia internacional

La representante residente adjunta del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Marcela Ríos, destacó este domingo que a la hora de decidir una eventual postergación de las elecciones del 10 y 11 de abril no se deben subestimar los aspectos legales, políticos y sociales que implica la decisión, más allá de las consideraciones sanitarias.

En conversación con Emol, la socióloga -que participará mañana en la sesión especial de las comisiones de Constitución y Gobierno Interior de la Cámara de Diputados que abordará el tema- recordó que en junio y julio de 2020 el organismo ya había publicado un documento con recomendaciones sobre la materia, el cual a su juicio puede orientar la decisión sobre la materia.

Dicho eso, Ríos comentó que "desde PNUD o Naciones Unidas no nos corresponde pronunciarnos, porque son decisiones que tienen que tomar cada uno de los países, la recomendación central en esto es que cualquier decisión tiene que ser tomada con un amplio consenso político de todos los actores".

Asimismo, recalcó en la determinación "tiene que considerarse obviamente la evidencia sanitaria y médica, pero también las consideraciones legales y políticas. Esto no es un tema solo sanitario, es también un tema político y social, y por lo tanto, hay que tomar todas las precauciones para que esto sea una decisión consensuada".

A su juicio, ello debe considerar también "las implicancias que puede tener en el ejercicio de derechos de la ciudadanía y en la buena salud de la democracia".

Consultada sobre cuál es la experiencia internacional que han recopilado y que pondrán a disposición en la cita de este lunes, comentó que "en general, durante 2021, los países han mantenido las elecciones, pero no hay una regla. Son decisiones que cada país toma en función de sus condiciones y los acuerdos que se tomen".

"Hemos estado colaborando en entregar evidencia de la experiencia internacional y aprendizajes, ese es nuestro rol, pero es una decisión que tienen que tomar las autoridades nacionales en consulta con las autoridades electorales y los partidos políticos, obviamente considerando las recomendaciones sanitarias", añadió.

En esa línea, subrayó que "en esto, las recomendaciones a nivel internacional es que siempre hay que tomar estas decisiones con el mayor tiempo posible de antelación, para permitir que los ciudadanos se informen adecuadamente", junto con descartar proponer una solución específica para Chile.

"Eso lo tendrán que evaluar las autoridades con toda la evidencia sobre la mesa, mientras antes, mejor", concluyó.

Las lecciones de IDEA

Parte de los insumos con los que trabaja el PNUD provienen de IDEA Internacional, que es una organización intergubernamental que trabaja para apoyar y fortalecer las instituciones y los procesos democráticos en todo el mundo. Por ello, consultamos a su director regional, Daniel Zovatto, sobre qué alternativas existen para nuestro país.

Al respecto, el también investigador asociado del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica, aseguró que existen siete lecciones "que surgen de la experiencia comparada mundial del último año, a la hora de decidir si se pospone o no una elección por razones sanitarias vinculadas con la pandemia del coronavirus".


En la primera de ellas, destacó que "la decisión debe ser oportuna y adoptada con suficiente antelación para evitar un alto nivel de incertidumbre en la ciudadanía y que puede impactar de forma negativa. En el caso chileno la fecha está muy próxima, son apenas 2 semanas, por lo que la decisión debería tomarse ojalá mañana".

Asimismo, advirtió que la postergación de un proceso eleccionario "es un último recurso. Antes de decidir posponer hay que evaluar cuidadosamente todas las opciones pro elección y solo decidir posponer cuando no exista otra alternativa debido a la gravedad de la situación sanitaria. Esta situación está presente hoy en Chile".

"En el caso de Chile, ya se está muy contra el tiempo y creo que a más tardar esta decisión deberían tomarla este lunes. No hay que descartar que en función de una crisis sanitaria un país pueda posponer sus elecciones, pero debe ser el último recurso, no el primero. Deben agotar todas las opciones posibles", enfatizó.

En ese contexto, afirmó que "yo creo que la coyuntura actual en Chile, aún con la posibilidad que se estableció de votar en una jornada doble, ha llegado a un nivel de tal gravedad que creo que sería conveniente tomar la decisión de posponer, por las condiciones sanitarias y la recomendación del consejo asesor al Presidente".

Además, Zovatto comentó que "la decisión de posponer debe ser el resultado de un profundo debate en el ámbito del Congreso; debate en el que deben participar todos los actores relevantes en relación con este tema: El consejo asesor covid, el Gobierno, el Servel y los partidos de oposición".

"La decisión de posponer por razones exclusivamente sanitarias debe estar avalada por un riguroso informe científico, contar con el apoyo del Servel y gozar de un muy amplio nivel de consenso político entre el Gobierno y la oposición, para que ningún sector intente sacar rédito de la decisión", añadió.

El experto también recalcó la necesidad de que la determinación contenga "propuestas específicas respecto de todos los aspectos y efectos que la posposición entraña en relación con cada una de las 4 elecciones. Especial consideración debe prestarse al impacto que dicha medida podría tener sobre el proceso constituyente".

"Este último punto es muy importante, ya que el diablo está en los detalles”, afirmó, junto con recalcar que "la decisión de posponer debe ser comunicada a la ciudadanía, explicando las razones que la justifican y garantizando que esta decisión no afecte el ejercicio de derechos políticos ni el proceso de reforma constitucional", concluyó.

Fuente: Emol