Opinión

COP27: los alcances de la cumbre climática

Las implicancias del encuentro y los riesgos climáticos que deben abordarse para mejorar las condiciones del país.
 
La Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (COP27), involucra a más de 200 países asistentes y concentra la atención mundial respecto de un tema relevante que genera grandes inquietudes, sobre el que numerosos países han establecido compromisos.
 
Diego Rojas, coordinador de investigación CEIUC -Centro de Estudios Internacionales UC-, explica que este año –que se realiza en Egipto-, su principal reto es redoblar la lucha contra el cambio climático en un contexto global marcado por la invasión rusa a Ucrania, “principalmente por el impacto que ha tenido este conflicto en la crisis energética y del encarecimiento de los combustibles en los países europeos”.
 
En explicación de Rojas, la cumbre buscará poner un enfoque principalmente en los países africanos y de forma más general en asuntos cruciales para los países en desarrollo. Bajo este contexto, el principal objetivo de la cumbre, ante su juicio, es lograr persistir en una agenda que se desarrolla en un contexto internacional en crisis, la cual intenta avanzar en acuerdos concretos que han sido muy complicados de llevar no solo en temas medioambientales.
 
“Aún está el recuerdo de la cumbre pasada, que terminó de forma decepcionante sin ningún acuerdo de amplio consenso y -con disculpas- por ser demasiado descafeinado”, afirma Rojas.
 
¿Cómo afectará a Chile?
 
Luis Gonzales Carrasco, Coordinador Económico de Cambio Climático, Energía y Medio Ambiente de Clapes UC, indica que “Chile debe aprovechar la movilización del financiamiento de capital para la adaptación, ya que será uno de los países que requerirá medidas de compensación”.
 
• Otro punto importante para el experto, es el de la mayor integración de los mercados, para obtener mejores tratamientos comerciales con tecnologías limpias y, así, intercambiar esfuerzos de reducciones de emisiones a nivel global.
 
• Además, es relevante lograr destrabar la inversión necesaria para lograr la-carbono neutralidad que representa aproximadamente un 17% del PIB en torno a los US$50.000 millones hasta 2050.
 
Como desafíos clave, Gonzales explica que todos los países acordaron abordar las “pérdidas y daños relacionados con los impactos del cambio climático, pero los países desarrollados se han mostrado reacios a discutir este mecanismo, ya que la función de pérdida y demanda es muy controvertida. En particular, los países más ricos se han preocupado por las reclamaciones de responsabilidad por daños climáticos causados por sus emisiones”.
 
Al respecto, según el experto, hace unas semanas, Dinamarca se convirtió en el primer miembro de la ONU en otorgar dinero para compensar las pérdidas y los daños climáticos, por lo que el Gobierno danés asignó 100 millones de coronas danesas (13,5 millones de euros) para ayudar a las comunidades más vulnerables y perjudicadas.
 
“La medida podría ejercer presión sobre otros países ricos que han contribuido al aumento de las emisiones desde la revolución industrial, como EE. UU. y Europa, para comenzar a cumplir sus compromisos de finanzas verdes al tiempo que reconocen la responsabilidad climática”, analiza Gonzales.
 
Consecuencias de la crisis medioambiental
 
Para Rojas “el tema tomará más notoriedad a medida que nos encaminemos a un punto donde no hacer nada sea más costoso que hacer algo. Por el momento y dada la crisis múltiple del sistema internacional, los costos de hacer algo siguen siendo más altos que los costos de no hacer nada, por lo que es difícil saber a ciencia cierta las consecuencias en particular hasta que sucedan o sean evidentemente notorias”, explicó.
 
• Al respecto, los países que deberían liderar la discusión según el experto, están más enfocados en otros tipos de problemáticas, por lo que, mientras los efectos del cambio climático no los presionen, difícilmente se verán acuerdos más sustantivos.
 
Ante esto, para Gonzales “la forma en que los países vulnerables van a cambiar sus economías para prepararse para un mundo más cálido, son pasos importantes para garantizar una estabilidad económica más sólida”.
 
Es por esto que es importante considerar las siguientes medidas que podrían aportar a la crisis medioambiental, según Gonzales:
 
• Invertir en proyectos como actualizar la infraestructura del agua y hacer que la agricultura sea más resiliente mejorará las perspectivas de crecimiento económico para muchas economías.
• El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) también encuentra una gran brecha entre los niveles de adaptación actuales y los necesarios, principalmente debido a la falta de apoyo financiero.
• Al respecto, se estima que las necesidades de adaptación alcanzarán los $127 mil millones y $295 mil millones por año solo para los países en desarrollo para 2030 y 2050, respectivamente.
• Movilizar capital no solo para reducir emisiones, sino también para proyectos de adaptación será otro pilar de las negociaciones en la COP27. “Pero esto no será una tarea fácil”, aseguró.
 
Fuente: Emol