Opinión

Visita del Presidente Boric a China

-¿Qué te parece este viaje de Boric a China, que tiene un componente inusual con la participación de Camila Vallejo, vocera? ¿Es como un gesto para el Partido Comunista Chino?

-No, yo lo veo como un apoyo a él. Boric es un hombre que quiere dar señales generacionales. Si tú miras la delegación, yo creo que él necesitaba una partner del gobierno. Creo que han habido momentos difíciles, necesita apoyo y hay que mirarlo por ese lado.

-El presidente Boric ha tenido un discurso de defensa de los derechos humanos donde sea. Ha criticado a Nicaragua, Venezuela, etcétera. Pero no a China, donde se violan los derechos humanos según Amnistía Internacional.

-Sí, es complejo. El factor cultural es súper importante. Se está construyendo una nueva agenda global, donde las diferentes culturas tienen que tener su espacio y en eso hay que ser tremendamente respetuoso y cuidadoso.

Para Chile la relación con China tiene varias dimensiones. Tiene la dimensión geopolítica. Los dos países son ribereños del Océano Pacífico, que es el teatro de operaciones más importante, por el solo hecho que concurren los 2/3 de la población mundial y los 3/5 del producto mundial.

A su vez, es un país marítimo por antonomasia al igual que China. El Océano Pacífico juega un papel tremendamente importante de cara a la agenda global que se está configurando. Y en ese sentido la visita a China es muy importante. Lo principal del viaje es la reunión de la nueva Franja y la Ruta, si bien es cierto va a tener algo bilateral, el Chile Week y algunas cosas empresariales que están avaladas en el Tratado de Libre Comercio.

-China es el principal socio comercial de Chile, sobre EE.UU.

-No solo eso. Acuérdate que yo fui el embajador del TLC, del 2004 a 2006. Chile fue el primer país individual del mundo que firma un tratado de libre comercio con China y a su vez el primer país del hemisferio occidental que le reconoce la calidad de economía de mercado a China. Y apoya su ingreso a la OMC.

Somos un interlocutor importante para coordinar la agenda global que se está configurando, no para liderar nada sino para coordinar. Y creo que nos falta un reseteo estratégico.

-¿En qué sentido?

-De acuerdo a los nuevos desafíos. Hay una conversación con China importante y los derechos humanos no están ajenos a ello. Fíjate que desde la época de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, en las consultas políticas de Chile y China, se creó una comisión para tratar los temas.

-¿Se hablaba de esos temas de DD.HH?

-Sí, existen esos temas. Los temas de derechos humanos están en toda la agenda, pero no hay para qué hacerlos públicos.

-¿Por qué?

-Porque van por distintos carriles. Hay mucha gente que piensa solo en las violaciones a los derechos humanos. Los DD.HH. están en la agenda de comercio, en la agenda de desarrollo, en la agenda de paz, en la agenda de recursos humanos, en la agenda de derechos de la persona, en la agenda de proteger.

-Fuiste embajador en Beijing 2004-2006. ¿Viste una sociedad autoritaria, una dictadura donde se violan los derechos humanos?

-No, no, no. Yo creo que hay que mirar a China desde otra perspectiva. China es una civilización. Y ellos se sienten así. Tiene más de 5.000 años de cultura, donde la mitología, la filosofía y la política se fundan en una sola acción con su historia.

-¿No ves una contradicción en que Boric no diga nada de los derechos humanos en China y sí de Nicaragua?

-Los DD.HH. son universales y están en la agenda global. Son parte de los principios generales de Naciones Unidas. Y está reconocido por todos los estados. Los contextos de China y América Latina son distintos. En este momento hay un diálogo de culturas, se está configurando un nuevo mapa geopolítico global.

-¿Chile va a hablar en privado de derechos humanos?

-Siempre hemos hablado de derechos humanos.

-¿Qué temas hablaban ustedes, por ejemplo, cuando tú eras embajador?

-Se hablaba de la agenda de derechos humanos, y eso se trata por los canales particulares. En las consultas políticas es uno de los temas que se tratan, pero no hay que estar haciendo un espectáculo. Hay prioridades y hay momentos para cada asunto. Y yo creo que la relación entre Chile y China es una relación muy rica, muy franca, muy amistosa.

-¿Cómo fue tu experiencia allá?

-Muy intensa. Traté de conocer al máximo el país. Es un mundo muy diferente al nuestro, muy difícil de entender, pero hay que ponerle mucha voluntad de entendimiento, de conocer al otro, de establecer empatía. Cuando logras confianza, es decir el guanxi, como le dicen los chinos a la conexión entre dos personas. Así puedes conseguir muchas cosas.

-China es parte de la Comisión de Derechos Humanos en la ONU. ¿Eso te hace ruido a ti o te parece correcto?

-Hoy día los organismos internacionales como la ONU están muy desafiados. El derecho internacional ha sido violado en muchas partes. Tenemos guerras en el mundo hoy día. China no está involucrada, hasta donde sé, en ninguna guerra. Repito: no olvidemos que somos socios estratégicos. Eso se hizo en la época de Piñera 1.

-¿Sería un error que Boric hablara de derechos humanos?

-Todos los presidentes de Chile han viajado a China y los chinos han viajado acá. Tenemos consultas políticas donde tratamos todos los temas, no hay ningún tema vetado y creo que el respeto y el espíritu de amistad que preside las relaciones se va a mantener y se va a acrecentar. Esa es la idea. La potencialidad de la relación todavía no ha alcanzado su punto máximo.

Sobre los DD.HH, hay canales para tratarlos y maneras, entendiendo que Chile y China, si bien es cierto participan del mismo escenario estratégico y geoestratégico del mundo, son dos culturas diferentes que tienen que dialogar para entenderse y conocerse.

-¿Cómo tiene que moverse Chile ante esta disputa global entre China y Estados Unidos?

-Con mucha independencia. Y tener buenas relaciones con Estados Unidos y buenas relaciones con China.

Fuente: Ex-Ante