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UE y MERCOSUR alcanzan acuerdo comercial

Celebrado como un hito “histórico” por sus líderes:

UE Y MERCOSUR ALCANZAN ACUERDO COMERCIAL TRAS 20 AÑOS DE NEGOCIACIONES

La asociación estratégica elimina la mayoría de los aranceles e incorpora altos estándares laborales y medioambientales.
CAROLINA ÁLVAREZ PEÑAFIEL

Un mercado de unos 800 millones de personas, con casi una cuarta parte del PIB mundial y un intercambio de más de 100 mil millones de dólares quedó delimitado desde ayer en un pacto comercial que tomó más de 20 años de negociaciones entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay). El mayor acuerdo de asociación de región a región es un hito, calificado de “histórico” por sus líderes, que da una fuerte señal a favor del libre comercio en tiempos de tendencias proteccionistas.

“En medio de las tensiones comerciales internacionales, enviamos una fuerte señal con nuestros socios del Mercosur de que estamos a favor del comercio basado en normas”, dijo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Desde Osaka, donde participa de la cumbre del G20, el mandatario argentino, Mauricio Macri, dijo vía Twitter que “nos marca una hoja de ruta (.. .) que nos va a llevar a generar más empleos, más oportunidades” para todos los países de Mercosur. También en Japón, su par brasileño, Jair Bolsonaro, lo describió como uno “de los acuerdos comerciales más importantes de todos los tiempos”. La asociación estratégica —que se concretó en Bruselas, pero se anunció en Osaka— es un proyecto “ambicioso, equilibrado y exhaustivo”, dijo un comunicado de la UE.

Se trata de un acuerdo de última generación que va más allá de las rebajas arancelarias e incorpora provisiones para el cumplimiento de altos estándares en materia medioambiental y laboral, e incluye el compromiso de todas las partes de implementar eficazmente el Acuerdo de París contra el cambio climático, un capítulo sobre comercio y desarrollo sostenible, consignó EFE.

Además, el pacto tiene un pilar de diálogo político y otro de cooperación, que se espera refuercen la colaboración región-región a nivel multilateral.

Con una balanza comercial ligeramente favorable a los europeos en unos US$ 2. 800 millones, el acuerdo busca eliminar los elevados aranceles sudamericanos en algunos sectores industriales clave para la UE (como automóviles o medicamentos). Busca también proteger las indicaciones geográficas y los estándares de seguridad alimentaria europeos.

A cambio, la UE abrirá su mercado de carne vacuna a los países del Mercosur, así como el del etanol, azúcar y aves. Estos sectores, cruciales para los sudamericanos, son muy sensibles para los productores europeos, subrayó France Presse. Para proteger su mercado, la UE aplicará cuotas: los productos sudamericanos no estarán sometidos a aranceles por debajo de un determinado volumen anual, a partir del cual se aplicarán derechos de aduana. “Este es un acuerdo potencialmente muy importante, especialmente para el Mercosur. Tiene aranceles muy altos hacia socios fuera de Latinoamérica y esto podría ser un gran avance para países como Brasil y Argentina en cuanto a su integración económica con el resto del mundo”, dijo a “El Mercurio” Chad P. Bown, analista del Peterson Institute for International Economics.

El secretario argentino de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, afirmó que este pacto ubica al bloque sudamericano “en un lugar clave del mundo como proveedor de alimentos”.

El analista brasileño David Fleischer, profesor emérito de la Universidad de Brasilia, comentó a este diario que el pacto implica que la UE competirá ahora directamente con China en los cuatro mercados sudamericanos involucrados, ya que la unión aduanera aún no tiene tratados de libre comercio con Beijing. Para Fleischer —quien comenta que Brasil podría agregar US$ 125 mil millones en 10 años, y un poco menos Argentina— la otra consecuencia puede ser que haya miembros asociados al Mercosur que se interesen en ser miembros plenos.

Tras el acuerdo político, el texto debe someterse a un examen legal y la firma final debe ser autorizada por todos los involucrados.

La UE lleva 15 acuerdos concluidos desde 2014 —los últimos con Canadá y Japón—; una muestra de la decisión del bloque de mostrarse como abanderado de un sistema global basado en reglas, desafiado por las tendencias proteccionistas del gobierno de Donald Trump y la dificultad para avanzar en las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio.

Los esfuerzos europeos ciertamente fueron cruciales para lograr un pacto. Pero fue clave el cambio de escenario en Sudamérica, donde coincidieron los gobiernos de Macri y Bolsonaro, con una visión económica favorable al libre comercio, a diferencia de los gobiernos anteriores proteccionistas (el kirchnerismo en Argentina y el Partido de los Trabajadores en Brasil).

“La buena voluntad brasileña ya estaba instalada y con el nuevo gobierno —más liberal— se reforzó”, dijo a France Presse Carlos Abijaodi, de la Confederación Nacional de Industrias de Brasil. El factor político también fue clave, sostuvo Peter Hakim, presidente emérito del Diálogo Inter Americano. Influyó “la preocupación de que Macri pueda perder la elección de este año en Argentina, con Cristina Fernández Kirchner regresando al poder (.. .). Ella simplemente tiene una consideración limitada por el libre comercio”, dijo Hakim a la agencia.

Los efectos para Chile
MATÍAS BERRÍOS

Osvaldo Rosales, exdirector de la Direcon "Hay que tener una mirada larga y una mirada corta. Dicho de otra forma, la mirada egoísta y la mirada más estratégica. Desde el punto de vista uno diría que hay productos chilenos que van a tener la competencia de productos de Mercosur que van a enfrentar la misma desgravación (en la UE). Podría ser, pero lo más grande, donde hay que fijarse, es que esto asegurará cumplimiento de normas por el lado de Mercosur, lo que no siempre ha ocurrido. Un acuerdo de este tipo significa fundamentalmente disciplina en materia de comercio, inversión y por lo tanto más certidumbre en las decisiones de comercio e inversión. Es una buenísima noticia. Y lo segundo, es que abre posibilidades para una efectiva integración regional, más allá de la foto' y de las buenas intenciones”.

Jorge Sahd, director Centro de Estudios Internacionales UC "Es relevante para Chile porque estamos negociando la modernización de nuestro acuerdo con la UE. Este acuerdo puede dar luces para aquellos aspectos que está negociando Chile, como la relación inversionistas-Estado, las reglas de origen y algunos temas de indicaciones geográficas”.

Andrés Rebolledo, exdirector de la Direcon “Con este acuerdo, todos los países de la región, salvo Venezuela, tenemos acuerdo con Europa. Por lo tanto Chile, los andinos, México y ahora Mercosur, vamos a tener un estándar común. Y por lo tanto se abre una posibilidad interesante por la vía de esta línea común, que constituye una base, una convergencia entre los países de la región”.

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