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Neutralidad activa

Dos meses han pasado desde que Andrés Allamand asumió como ministro de Relaciones Exteriores, en medio de la pandemia del coronavirus, período que calificó como “un momento particularmente importante” para el país, ya que “estamos asistiendo a una etapa y un momento de doble reconfiguración”, afirmo.

“Se está configurando el orden mundial, tanto en aspectos políticos-institucionales, como desde el punto de vista del comercio y las inversiones”, planteó el canciller, quien participó del encuentro “Una nueva etapa de la política exterior”, organizado por el Centro de Estudios Internaciones de la Universidad Católica (CEIUC).

Si bien la autoridad identificó una serie de desafíos, destacando la imagen de Chile luego del estallido social, aseguró que “la Cancillería tiene que jugar un rol muy importante en términos de la recuperación económica” tras el shock del Covid-19. 

“Tengo la impresión de que todavía no hay una consciencia lo suficientemente ajustada de las dificultades que vamos a tener en términos de recuperación”, advirtió Allamand, explicando que se vuelve particularmente relevante la relación del país con sus principales socios comerciales, China y EEUU, cuya relación se mantiene en constante tensión por temas políticos y comerciales.

“No se puede hablar de China sin hablar de EEUU”, señaló el ministro, quien advirtió que “dibujar bien nuestra estrategia hacia EEUU y China es quizás el desafío más complejo de nuestra política exterior”.

Esto, aclaró, “es también un desafío complejo para el resto de los actores”, a lo que agregó que “tengo la impresión de que llegó para quedarse y se va a mantener durante un buen tiempo”.

Frente a esto, el secretario de Estado explicó que la postura de Chile debe ser de “neutralidad activa”, lo que indicó que se refiere a que “tenemos que tomar distancia de esa disputa que tiene muchas características”, la cual ya no solamente es comercial, sino que también comprende elementos ideológicos, de seguridad, tecnológico, entre otros.

Adicionalmente, afirmó que “tenemos que ser capaces de identificar al interior de esta disputa permanentemente donde está el interés nacional” detallando que “cuando esté identificado ese interés nacional tenemos que tener la voluntad para actuar con la independencia que corresponde”. También, y a modo de complemento, adelantó que “tenemos que profundizar nuestras relaciones bilaterales que ya son muy intensas y que ya son muy productivas”.

Profundizando en los cursos de acción, precisó que es clave “mirar muy bien qué está pasando con este término nuevo del desacople comercial entre EEUU y China”, el cual implica que ambos países avanzan en tener menos imbricación para la generación de sus productos finales, y tener una política de mayor independencia entre sus cadenas de valor y de suministro.

“Si hay desacople entre China y EEUU, ahí de pronto puede haber una oportunidad muy significativa para Chile”, adelantó, planteando que posteriormente están los temas de relocalización de industrias, servicios y cadenas de valor. “Estar mirando el desacople y estar mirando la relocalización sin duda es lo fundamental”, precisó el ministro.

También, la autoridad se refirió directamente a temas comerciales, al afirmar que “si tenemos un porcentaje tan importante de nuestro comercio interior y de nuestras inversiones en estos países en disputa, tenemos que ver exactamente cómo ampliamos y diversificamos nuestros destinos, productos y contenidos”.

En este contexto, el canciller explicó que la India emerge como un “gran objetivo estratégico”, el cual aseguró que “puede jugar respecto de Chile el rol que jugó China en los últimos 20 a 25 años. Un horizonte insospechado de posibilidades”.

Elección del BID

En el encuentro, Allamand también se refirió a las elecciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) celebradas este sábado, en las que el asesor de Donald Trump, Mauricio Claver-Carone, se convirtió en el nuevo presidente de la institución.

En esta oportunidad Chile optó por abstenerse, sobre lo que el canciller explicó que los cinco países que actuaron de la misma forma-Chile incluido- representan el 23% del total accionario del banco.

 “No era razonable romper una tradición de 60 años en términos de que la presidencia del BID debía estar en manos de latinoamericanos”, planteó la autoridad, agregando que “no era razonable generar una elección polarizada cuando el banco lo que más necesaria en este minuto es consenso”.

Así, aseguró que a juicio “no era razonable transformar el BID en un campo de batalla, de enfrentamiento, de la política norteamericana”, debido a las declaraciones del candidato Joe Biden sobre Claver-Carone.

Con todo, Allamand sostuvo que “nosotros fijamos una posición, lo hicimos de forma pública y actuamos en consecuencia. Eso siempre es un activo para los países”.

Fuente: Diario Financiero