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Los riesgos políticos en América Latina

La incapacidad del Estado de dar respuesta a demandas sociales, la nueva ola de protestas violentas en la región y el aumento de corrupción, narcotráfico y crimen organizado son los principales riesgos políticos que preocupan a los latinoamericanos, reveló la primera encuesta Riesgo Político América Latina, desarrollada por el Centro de Estudios Internacionales e la Universidad Católica de Chile (Ceiuc).

Para el diseño de la muestra, de carácter no probabilístico, se utilizó un muestreo por conveniencia, distribuyendo el formulario por vías digitales a través de correo electrónico personalizado a una lista de expertos y correos masivos a público de interés general, la que se le distribuyó el formulario por vías digitales a través de correo electrónico personalizado y correos masivos a público de interés general.

Esto permitió calcular el índice de riesgo político y ordenar los riesgos según su relevancia. Se realizó el siguiente procedimiento:

-Los encuestados seleccionaron 5 riesgos cada uno de un total de 10, dándole una puntuación de 1 a 5 (1: más importante/5: menos importante).

-Se consolidaron las respuestas y se sumó cada una de las menciones, por orden de importancia y por riesgo.

-A cada una de las sumatoria de puntuaciones se le asignó un ponderado para medir el peso de la relevancia de cada opción.

-De esta forma, las menciones que están en primer lugar tienen más peso que las que están en segundo lugar y así sucesivamente.

Le siguen la nueva ola de protestas violentas en la región por altas tasas de desempleo, mayor desigualdad y aumento de pobreza y el aumento de corrupción, narcotráfico y crimen organizado ante debilitamiento del Estado de Derecho, organismos de control y falta de orden público.

Posteriormente se ubican el aumento el apoyo a líderes autoritarios y populistas, ante bajo nivel de confianza en las instituciones y democracia, viéndose afectadas las libertades y derechos de las personas, la debilidad institucional y del Estado de Derecho afecta la seguridad jurídica de los negocios y de la inversión y crisis migratoria ante deterioro de la situación económica y social en la región, generando tensiones internas.

Los resultados muestran que no existe mayores diferencias de valoración del público general y de los expertos, salvo pequeñas diferencias en la valoración del conflicto geopolítico de (EE.UU.) y China, utilización de Fuerzas Armadas, surgimiento de tensiones fronterizas y parálisis de integración regional.

Para Jorge Sahd, director del Ceiuc, “la pandemia de coronavirus (COVID-19) demostró la necesidad de avanzar en la modernización del Estado, especialmente para mejorar la calidad de los servicios públicos que presta a la ciudadanía, como son sus sistemas públicos de salud. Cada vez se requiere una respuesta del Estado más rápida y consistente”

Por su parte, Jorge Carey, consejero del Ceiuc, dijo: “Cuando el Estado no puede reaccionar debidamente contra los flagelos sociales, aumenta considerablemente la probabilidad de que emergerán líderes populistas y/o autoritarios, uno de los riesgos que más afectan al emprendimiento y la inversión.

Como es sabido y entendible, el capital y el emprendedor se defienden de ese riesgo no invirtiendo, o si lo han hecho, retirando su inversión para ponerla a buen recaudo”.

Mientras, Daniel Zovatto, director regional IDEA internacional e investigador asociado del Ceiuc, señaló que “si no se encuentra una manera de canalizar institucionalmente estas demandas el riesgo que viene es que van a volver las protestas sociales y; en algunos casos, estas protestas pueden venir acompañadas de una ola de violencia”

Finalmente, para Diego Rojas, coordinador de investigación del Ceiuc, “el próximo ciclo electoral de la región podría resultar complejo ante el escenario de la pandemia.

El riesgo es que las frustraciones y descontentos de la población se traduzcan en apoyo a líderes populistas que se presenten como los “salvadores” ante la insatisfacción de las expectativas y descrédito de las instituciones y democracias.

Fuente: Capital Financiero