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VI Encuentro Chile–Bolivia fortalece diálogo y cooperación bilateral en La Paz

El Grupo Chile–Bolivia con mirada de futuro desarrolló en La Paz su sexto encuentro binacional, profundizando una agenda que incorpora diálogo político, integración económica, minerales críticos, energía y generación de conocimiento. La iniciativa, impulsada conjuntamente por la Universidad Católica Boliviana, el Centro UC Estudios Internacionales (CEIUC) y la Konrad-Adenauer-Stiftung (KAS), busca consolidar espacios permanentes de cooperación y entendimiento entre ambos países.

Entre el 24 y 26 de septiembre se desarrolló en La Paz el VI Encuentro del Grupo Chile–Bolivia con mirada de futuro, instancia que dio continuidad a una iniciativa binacional que desde 2023 reúne a representantes de la academia, el sector público, el ámbito diplomático, la sociedad civil y actores vinculados al mundo económico de ambos países.

El Grupo es una iniciativa conjunta del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Católica Boliviana, el Centro de Estudios Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Konrad-Adenauer-Stiftung, y tiene como propósito contribuir al fortalecimiento de las relaciones entre Chile y Bolivia mediante espacios de diálogo, investigación aplicada y cooperación académica.

La reunión en La Paz representó un nuevo paso dentro de un proceso que ha venido ampliando progresivamente sus ámbitos de trabajo. Si las primeras ediciones permitieron reconstruir espacios de conversación y reunir a actores de distintos sectores, esta sexta versión mostró una agenda crecientemente orientada hacia materias concretas de cooperación y hacia la generación de propuestas para la relación bilateral.

Del diálogo a una agenda de cooperación

La primera jornada contempló una visita protocolar a la Cancillería de Bolivia y posteriormente el inicio formal del VI Encuentro, con la participación de representantes de KAS Bolivia y KAS Chile.

Uno de los primeros ejes estuvo dedicado a la actualización de las relaciones políticas bilaterales entre Bolivia y Chile, con la participación de Carlos Cordero, de la Universidad Católica Boliviana; Jorge Sahd, director del CEIUC; y el senador José Manuel Ormachea.

La discusión continuó con un módulo dedicado a la proyección de las relaciones político-económicas y comerciales, en el que participaron Ana María Solares, exviceministra de Relaciones Económicas Internacionales e Integración de Bolivia; Aldo Cassinelli, exdirector de Planificación Estratégica de la Cancillería de Chile; y Walker San Miguel, excónsul general de Bolivia en Santiago.

La inclusión de estas materias da cuenta de uno de los rasgos que ha definido al Grupo desde sus primeras reuniones: la búsqueda de espacios de cooperación que trasciendan las diferencias históricas y permitan identificar intereses compartidos.

En su tercer encuentro, realizado en Santiago en 2024, la iniciativa ya había incorporado debates sobre comercio bilateral, migración, seguridad y percepción mutua. En esa oportunidad, Jorge Sahd definió el proyecto como una prioridad para el CEIUC por su capacidad de reunir a actores provenientes de distintos ámbitos y generar una agenda de colaboración entre ambos países.

Litio, minerales críticos y energía

La agenda del VI Encuentro incorporó además uno de los temas de mayor relevancia estratégica para ambos países: litio, minerales críticos y energía.

La sesión consideró la participación de actores vinculados al sector energético de Bolivia y Chile y buscó abrir una conversación sobre las posibilidades que ofrecen estos recursos dentro de una economía internacional marcada por la transición energética y la creciente demanda de minerales estratégicos.

La incorporación de este ámbito supone una evolución significativa en el trabajo del Grupo. La cooperación Chile–Bolivia no se limita así a los canales diplomáticos tradicionales, sino que comienza a incorporar desafíos económicos y productivos que podrían adquirir creciente relevancia en la agenda bilateral.

Desde una perspectiva estratégica, ambos países se encuentran insertos en una región particularmente relevante para el suministro mundial de minerales críticos. Explorar espacios de conocimiento, intercambio técnico y cooperación en estas áreas permite ampliar la conversación bilateral hacia sectores directamente vinculados con las transformaciones de la economía global.

El rol de los medios en una nueva relación bilateral

Otro de los módulos estuvo dedicado a la cobertura periodística de las nuevas relaciones entre Bolivia y Chile, con la participación de Raúl Peñaranda, director de Brújula Digital, y Fernando Fuentes, editor de la sección Mundo de La Tercera.

La inclusión del periodismo dentro de la agenda responde a un desafío que el Grupo ha abordado en encuentros anteriores: la importancia de las percepciones mutuas y de la forma en que ambos países comprenden y comunican su relación.

El tercer encuentro, por ejemplo, ya había incluido un módulo específicamente orientado a analizar alternativas para mejorar la percepción entre Chile y Bolivia, con participación de periodistas de ambos países.

Esta dimensión adquiere relevancia porque una relación bilateral no se construye únicamente mediante acuerdos entre gobiernos. También depende de la generación de confianza entre sociedades, del conocimiento mutuo y de la existencia de espacios que permitan discutir diferencias sin impedir la cooperación en aquellas áreas donde existen intereses convergentes.

Hacia propuestas concretas

Uno de los hitos de esta sexta reunión fue la presentación del Documento Conjunto del Grupo Bolivia–Chile, a cargo de Jorge Sahd y Carlos Cordero.

Este paso refleja una evolución de la iniciativa. Tras una primera etapa destinada a reunir actores, generar conversaciones y construir confianza, el Grupo busca avanzar hacia la producción de conocimiento aplicado y propuestas que puedan contribuir al desarrollo de la agenda bilateral.

El plan estratégico establece precisamente tres líneas de trabajo: investigación y producción de conocimiento; diálogo e integración con actores diversos; y cooperación académica y movilidad internacional.

En materia de investigación, se contempla la elaboración de estudios, documentos técnicos, policy briefs, publicaciones y metodologías participativas que permitan sistematizar conocimiento experto e identificar prioridades para la relación bilateral.

La segunda línea busca ampliar la participación de actores públicos, privados, académicos y de la sociedad civil, además de generar vínculos con iniciativas binacionales y agencias de cooperación.

Finalmente, la dimensión académica considera programas de movilidad estudiantil, pasantías, foros binacionales y el fortalecimiento de redes universitarias entre Chile y Bolivia.

Una iniciativa que se consolida

Desde su creación en 2023, el Grupo ha desarrollado encuentros de manera alternada en Chile y Bolivia.

Las primeras reuniones estuvieron orientadas a generar diálogo y explorar ámbitos de cooperación. Posteriormente, la agenda comenzó a incorporar actores del sector empresarial, autoridades, representantes diplomáticos, periodistas, académicos y organizaciones de la sociedad civil.

El V Encuentro, realizado en Santiago en septiembre de 2025, profundizó esta dimensión multisectorial mediante reuniones con representantes del sector público, privado y académico, además de debates sobre turismo, integración económica y cooperación empresarial. El CEIUC destacó entonces que los cinco encuentros binacionales, los seminarios, publicaciones e intercambios académicos comenzaban a configurar una agenda común de trabajo.

El VI Encuentro en La Paz profundiza esa trayectoria, pero introduce además una dimensión particularmente relevante: la voluntad de dotar al Grupo de una estructura estratégica de mediano y largo plazo.

Su misión apunta a articular actores académicos, públicos, privados y de la sociedad civil, mientras que su visión busca consolidarlo como un referente binacional capaz de generar propuestas y aportar a las políticas públicas desde una relación basada en la confianza, el entendimiento mutuo y la cooperación sostenible.

El plan contempla además indicadores destinados a evaluar no solo la realización de encuentros y actividades, sino también la producción de documentos técnicos, la creación de alianzas, la participación de actores clave y, en el largo plazo, la eventual incorporación de propuestas surgidas del Grupo en instancias formales de la relación bilateral.

En ese sentido, el desafío para esta nueva etapa será transformar el capital de confianza construido durante seis encuentros en iniciativas capaces de generar resultados concretos.

El VI Encuentro Chile–Bolivia muestra así una iniciativa que busca pasar progresivamente del diálogo a la articulación, y de la articulación a propuestas de cooperación, fortaleciendo espacios no gubernamentales capaces de complementar la relación entre dos países vecinos.

A través del trabajo conjunto de la Universidad Católica Boliviana, el CEIUC y la Konrad-Adenauer-Stiftung, el Grupo continúa consolidando un espacio binacional orientado a tender puentes, producir conocimiento y explorar una agenda común para el futuro de las relaciones entre Chile y Bolivia.