La distinción reconocerá investigaciones sobre la historia diplomática de Chile y busca preservar el legado intelectual y público del destacado diplomático, abogado e historiador.
La Academia Chilena de la Historia presentó el Premio José Miguel Barros Franco, una nueva distinción destinada a reconocer investigaciones que contribuyan al estudio de la historia diplomática de Chile.
El galardón será entregado cada dos años al autor o autora de un libro o tesis doctoral en esta área. La obra seleccionada recibirá un premio de US$5.000, aportado por la familia Barros van Hövell tot Westerflier. La convocatoria tendrá alcance nacional e internacional y permanecerá abierta hasta comienzos de enero de 2027.
El jurado estará integrado por dos miembros de la Academia Chilena de la Historia y representantes de la familia Barros, el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, la Academia Diplomática de Chile y el Centro de Estudios Internacionales UC (CEIUC).
La participación del CEIUC en esta instancia refuerza su compromiso con la investigación y la generación de conocimiento sobre la política exterior chilena. Asimismo, permitirá contribuir a la valoración de estudios que ayuden a comprender la evolución de la diplomacia nacional, sus principales actores y su proyección en el escenario internacional.
José Miguel Barros Franco (1924-2020) fue abogado, diplomático e historiador. Integró la Academia Chilena de la Historia desde 1977 y la presidió entre 2009 y 2013. Durante su extensa trayectoria en el servicio exterior tuvo una participación destacada como agente especial de Chile en los arbitrajes del Alto Palena y el Beagle, dos episodios relevantes de la historia diplomática del país.
La presentación del premio contó con la participación del presidente de la Academia Chilena de la Historia, Joaquín Fermandois; representantes de la familia del homenajeado; y el director de la Academia Diplomática de Chile, Jorge O’Ryan. Durante la ceremonia se destacó la contribución de Barros Franco a las negociaciones internacionales y su rigurosa labor como investigador.
La creación de este reconocimiento busca mantener vigente su legado y, al mismo tiempo, incentivar nuevas investigaciones sobre la inserción internacional de Chile y los procesos históricos que han dado forma a su política exterior.