'La situación del cable submarino es un episodio más de inversiones chinas en sectores estratégicos donde el Estado de Chile no tiene un mecanismo institucional que incorpore la variable de seguridad nacional o geopolítica en ciertos sectores sensibles como telecomunicaciones, energía, datos, minerales críticos'. Así resume Jorge Sahd, director del Centro de Estudios Internacionales UC, esta carencia que, a su juicio, quedó al descubierto una vez más a partir de la polémica por la señalada infraestructura comprometida con China, que terminó con la revocación, por parte de Estados Unidos, de las visas de tres funcionarios chilenos, tras acusarlos de participar en actividades que vulneran la seguridad regional.
En su opinión, la situación, que ha generado malestar entre las autoridades de Estados Unidos, vuelve a reflejar que Chile tiene que avanzar en un mecanismo universal donde defina cuáles son las áreas sensibles y haga un screening o evaluación previa desde el punto de vista de si hay una vulnerabilidad a la seguridad nacional. Lo anterior, agregó Sahd, 'en un contexto de una rivalidad entre Estados Unidos y China, nuestros dos principales socios comerciales, que se ha endurecido y donde la presión de Estados Unidos en un contexto de su nueva estrategia de seguridad nacional va a ser cada vez mayor'.
Concluye que la polémica actual constituye una nueva campana de alerta 'de que Chile tiene que avanzar en incorporar, en cierto tipo de inversiones, una evaluación previa desde el punto de vista de seguridad nacional y geopolítica. Como ya lo han hecho otros países miembros de la OECD, la Unión Europea, entre otros'.
Fuente: El Mercurio
