EXPERTOS ADVIERTEN QUE LOS ÚLTIMOS ATAQUES SON MÁS SERIOS QUE LOS ANTERIORES Y VEN EN EL ACUERDO FIRMADO POR TRUMP EN VERSALLES UNA PAZ QUE APENAS LOGRÓ CONTENER LAS HOSTILIDADES.
Tras 80 ataques del Ejército de Estados Unidos y 85 de la Guardia Revolucionaria de Irán registrados el martes, el preacuerdo entre ambas naciones quedó desacreditado.
El mismo Presidente Donald Trump dio por "terminado" el memorándum de entendimiento (MoU, su sigla en inglés) y el alto al fuego que él firmó el 17 de junio en Versalles. Toda una paradoja histórica, hoy nuevamente vemos que, en menos de 30 días, solo hubo una pausa y las hostilidades se mantienen.
La decepción quedó igualmente plasmada en los mercados, donde el petróleo Brent tocó los US$ 80 durante la jornada, para más tarde moderar las alzas hasta cerrar con un salto de 5,2% en US$ 78,02 el barril.
Segunda jornada de agresiones El nerviosismo parece justificado. Este miércoles por la tarde el Comando Conjunto de EEUU (Centcom, su sigla en inglés) informó de una segunda ola de ataques a Irán "para reducir aún más su capacidad de amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz", según informaron en X, donde precisaron que "EEUU exige responsabilidades a Irán por la reciente agresión injustificada contra buques mercantes y tripulaciones civiles que navegan libremente por una vía marítima internacional vital".
Al cierre de esta edición, se reportaban explosiones al sur de la nación persa, puntualmente en Bandar Abbas, Kuhestak, Iranshahr y en la isla de Sirik. En esta última, Reuters documentó las detonaciones en el puerto de Kuhestak.
Desde la capital turca Ankara -donde tuvo lugar la cumbre de dos días de la OTANel mandatario estadounidense había advertido previamente de nuevas agresiones. "No quiero tratar con ellos", dijo Trump. "Son escoria. Son gente enferma. Están dirigidos por gente enferma", añadió.
No obstante, indicó que los negociadores estadounidenses podrían continuar las conversaciones con sus homólogos iraníes. "Dejaré que nuestros magníficos negociadores sigan hablando si así lo desean", declaró. En la otra vereda, el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, acusó "graves violaciones del MoU por parte de EEUU", apuntando en una declaración en X al "incumplimiento de los acuerdos iraníes en el estrecho, amenazas persistentes de nuevos ataques, restablecimiento de las sanciones petroleras, ataques contra el sur de Irán y continua agresión sionista contra Líbano".
En ese marco, quien también se desempeña como principal negociador de la República Islámica indicó: "La era de la intimidación y la extorsión ha terminado. No lleva a ninguna parte. No nos rendiremos".
Implicancias En este contexto, también se observaron movimientos relevantes en los bonos del Tesoro, ante la expectativa de que un petróleo más alto presione la inflación y genere incentivos para una política monetaria más restrictiva.
De hecho, este mismo miércoles las minutas de la última reunión de la Reserva Federal dieron cuenta de que un número importante de sus integrantes considera preciso subir la tasa de interés en lo que resta del presente ejercicio, ante el incierto escenario de precios generado, entre otras cosas, por la guerra.
De esta manera, los treasuries a dos años, que siguen de cerca las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal, subieron cuatro puntos básicos, alcanzando 4,2%, a tan solo un punto básico de su máximo de 2026. El rendimiento a 10 años subió en igual medida, llegando a 4,59%, el nivel más alto desde finales de mayo.
La reacción de los mercados sugiere que los inversionistas están interpretando este episodio como un deterioro más serio que los otros intercambios de ataques registrados desde la firma del MoU, que en su mayoría ocurrieron durante fines de semana y tuvieron un impacto acotado sobre los activos.
Para Sarazo de AthenaLab, "estamos en una situación distinta, por la intensidad de los ataques que ha habido de uno y otro lado", mientras que "vemos a nivel discursivo y de los hechos elementos para decir que estamos en un nuevo escenario". En ese contexto, destacó que para las partes "se ve más difícil el volver a sentarse a la mesa con unos niveles de confianza quebrados".
Una evaluación similar realizó el Council on Foreign Relations. En un análisis publicado este miércoles, cinco especialistas del centro de estudios de EEUU sostuvieron que el eventual colapso del MoU "asestaría un duro golpe a los esfuerzos por restablecer el tráfico normal por el estrecho de Ormuz" y advirtieron que, incluso si el acuerdo sobrevive, "la agresión continuada entre EEUU e Irán, las tarifas de tránsito, las minas marinas, los daños a la infraestructura y la profunda desconfianza en la región" seguirán siendo obstáculos para una recuperación normal del mercado energético.
Para el director del Centro de Estudios Internacionales UC, Jorge Shad, "los últimos acontecimientos demuestran lo frágil que fue el mal llamado acuerdo de paz". A partir de los recientes hechos, proyectó para el mediano plazo "una guerra de desgaste, donde las tensiones van a seguir en Medio Oriente y la normalización del mercado energético va a tomar más tiempo".
Fuente: Diario Financiero
